Manzanares es una encrucijada en el corazón de La Mancha. Su situación geográfica que, desde tiempos inmemoriales, le ha concedido un lugar relevante dentro de la región, a lo que contribuye la confluencia de dos autovías de gran importancia. Una de ellas, la A-IV, es el eje vertebrador que une la capital de España con el sur del país. La otra, la A-43, se prevé que se convierta en el eje este-oeste de la Península.
Manzanares es el resultado de una historia que se pierde en la noche de los tiempos. Por ella pasaron distintas calzadas romanas, pastos medievales de la Mesta y está atravesada por la Cañada Real. Perteneciente a las Órdenes de Santiago y, definitivamente, de Calatrava. En sus calles, se denota esta rica historia de moros y cristianos, personajes renacentistas buscando posada, soldados franceses y librepensadores.

Manzanares, uno de los enclaves destacados de la Ruta del Quijote, alberga algunos monumentos característicos que no pueden dejar de visitarse. La Plaza de la Constitución, de aires coloniales y salpicada de palmeras washingtonias, es el centro neurálgico del casco antiguo de la ciudad. En sus soportales se encuentra el Ayuntamiento, de fachada curva y elevado sobre un sotoalto. Fue erigido en 1920, siendo ideado por Telmo Sánchez.

Frente a él, la Parroquia de Nuestra Señora de la Asunción completa el conjunto de esta formidable plaza. El edificio, que con el devenir de los años ha sufrido diversas remodelaciones, data en origen del siglo XIII. Sin duda, sus pórticos, románico y renacentista, le valieron la declaración de Bien de Interés Cultural en 1991.

El castillo de Manzanares fue construido entre 1199 y 1207, por orden del Maestre Frey Martín Martínez, para oponerlo cercano al castillo de Tocón que marcaba los límites de las posesiones de la Orden de Santiago. Para defenderlo trajo guerreros vizcaínos, algunos de los cuales eran miembros de la antigua casa solariega infanzona Sagasti-Manzanares, nombre del que tomaron denominación sus descendientes, llamándose Casa Manzanares. Otros maestres, por ser lugar en límite con tierras de la Orden de Santiago y concedieron a sus moradores privilegios. El Castillo Pilas Bonas es actualmente es restaurante y Hospedería.
En el casco antiguo encontramos también otros edificios de interés singular, como las ermitas de San Antón, del s. XVI, pero restaurada en el s. XVIII, y San Blas, de origen incierto y reconstruida en 1847. La ermita de la Veracruz, alberga destacadas muestras de imaginería religiosa. Destaca, sin lugar a dudas, la imagen de Nuestro Padre Jesús de Perdón. En esta ermita se encuentra la Cripta-Museo. En ella se conservan una Piedad, donada por el artista Juan Sánchez, y un pequeño Niño de Pasión de madera policromada y autor desconocido. También puede contemplarse en ella el fajín del general Sebastián, que el oficial francés le ciñó a Jesús del Perdón en el histórico episodio que vivió la ciudad en plena Guerra de la Independencia.
Por otra parte, en la calle Virgen del Carmen hay dos edificios dignos de destacarse: la Casa del Marqués de Salinas y el Centro Cultural Ciega de Manzanares, que es sede diversas asociaciones culturales y en cuyos sótanos puede contemplarse el Museo Manuel Piña, con obras del modisto manzanareño. Tambien a destacar el Festival de Teatro Contemporáneo " Lazarillo ".
Dentro de la gran selección de hoteles que podemos ofrecerte en Manzanares se encuentra el Parador de Manzanares, El parador se halla a 1 km de Manzanares.

Las habitaciones están tranquilas, de decoración moderna y vistas al jardín. El parador fue establecido en el año 1929 y representa el prototipo del parador clásico al lado de la autopista. El hotel tiene restaurante y un vestíbulo moderno y práctico.
Fuente: Manzanares.es
Video : Jose Maria Ordoñez ruiz




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